Sálvora, la gran desconocida de las Islas Atlánticas

Esta isla suele pasar desapercibida para muchos viajeros que visitan el litoral gallego. Y es una pena puesto que conocer…

3 abril, 2022

Por: Raúl V.


Esta isla suele pasar desapercibida para muchos viajeros que visitan el litoral gallego. Y es una pena puesto que conocer Sálvora, tan alejada del turismo convencional, es una opción muy recomendable tanto por su apacible entorno natural como por los atractivos que veremos a continuación.

Sálvora tiene una superficie de 1,9 kilómetros cuadrados (la tercera isla más grande de Galicia después de Arosa y Ons). Está compuesta principalmente de roca granítica, al igual que los islotes que la rodean. En ciertas ocasiones, debido a su erosión, estas rocas parecen que han sido talladas por artistas.

En la actualidad, aunque no hay población permanente, es el hogar de un grupo de caballos que campa a sus anchas por toda la isla. Además de estos caballos verás en Sálvora: su faro, los restos de la vieja aldea y una fotogénica playa en la que se halla una escultura de una sirena, una capilla y la antigua fábrica de salazón.

Un poco de historia

Los primeros registros de Sálvora nos llevan hasta la Edad Media. En el año 899 el rey Alfonso II la dona a la Iglesia de Santiago. Durante varios siglos la isla fue una importante base militar marítima para vikingos y sarracenos y más tarde para piratas y corsarios.

A mediados del siglo XVI, la Iglesia cede Sálvora a la nobleza, que la gestionará bajo un régimen feudal hasta inicios del S. XVII. Poco a poco comienzan a llegar vecinos a la isla para utilizarla como terrenos de cultivo siendo 1770 una fecha clave para Sálvora, ya que se establece la primera fábrica de secado y salazón de pescado de toda Galicia.

En este tiempo sus habitantes pagaban a los señores de Mariño (más tarde se unieron en nupcias a la familia Otero) la mitad de las recogidas agrícolas del ganado nacido en la isla, hasta que fue expropiada en 1904 por el Estado.

En 1921 naufragó frente a sus costas el vapor Santa Isabel, conocido como el “Titanic Gallego”. Este suceso está considerado como la mayor tragedia marítima en Galicia, con 213 personas fallecidas de las 268 que viajaban en el barco. La cifra de fallecidos pudo ser más alta de no ser por la gran ayuda prestada por los vecinos de la isla, que lograron rescatar con vida entre 15 y 20 pasajeros gracias a sus pequeñas embarcaciones.

Aunque la familia Otero-Goyanes logró recuperar Sálvora en 1958, finalmente pasó a formar parte del Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia en el año 2001, y en el año 2008 fue adquirida por la Xunta de Galicia para su gestión pública.

Cómo llegar

Hace unos días comentaba la poca cantidad de visitantes diarios que pueden acceder a la isla Contoy. En Sálvora, al tratarse también de un espacio protegido, ocurre algo similar al estar permitido únicamente 250 personas por día.

¿Qué navieras operan en la Isla de Sálvora?

A pesar de que no existe transporte marítimo regular a la isla tenemos dos formas de llegar a Sálvora: en una excursión organizada o en barco privado (siempre y cuando cuentes con los permisos necesarios de navegación y fondeo).

En este enlace de la Xunta de Galicia puedes consultar información actualizada con todas las compañías que realizan trayectos hasta la isla.

Qué ver en Sálvora

Playa del Almacén

En Sálvora hay varias playas: en su extremo norte y fuera de los senderos autorizados se hallan la playa de Os Lagos, la de Zafra y la de Area dos Bois; mientras que junto al muelle se encuentra la famosa playa del Almacén, que verás nada más desembarcar en la isla. En esta fotogénica playa, ideal para sumergirte por la gran cantidad de peces que habitan en sus aguas, se encuentran algunos de los principales atractivos de Sálvora, como la Sirena, la Capilla de Santa Catalina y el Pazo de Sálvora.

Capilla de Santa Catalina

Esta antigua taberna fue durante mucho tiempo el principal lugar de reunión de la isla al que acudían marineros que faenaban por la zona, principalmente isleños. En 1960 la familia Otero Goyanes, dos años después de que recuperase la propiedad de la isla, transformó la taberna en la Capilla de Santa Catalina, patrona de Sálvora.

Pazo de Sálvora

En 1770, el comerciante coruñés Jerónimo de Hijosa, con el permiso de la familia Otero-Goyanes, construye en la isla “O Almacén” la primera fábrica de secado y salazón de pescado de Galicia. Gracias al trabajo que proporciona la factoría, Sálvora llega a alcanzar en esta época una población fija de alrededor de 70 personas.

En 1958, casi 2 siglos más tarde, sobre la antigua fábrica se levantó el Pazo de Sálvora, también llamado Pazo de Goyanes. Este edificio, que presenta dos torres y cuenta con varios escudos o piedras de armas que recuerdan a las familias propietarias, es un museo en la actualidad. En su interior se conservan dornas, un vehículo de la época, así como varios objetos recuperados de la aldea.

Fuente de Santa Catalina

Antes de llegar a la aldea te encontrarás la Fuente de Santa Catalina o Fonte de Telleira, cuyas aguas han dado salud y fuerza desde tiempos inmemoriales.

Aprovechando la abundancia de agua en esta zona se instaló un lavadero y una pequeña fábrica donde se horneaban las tejas para las casas de la aldea, cuyos restos podemos ver en la actualidad.

Aldea

Uno de los mayores atractivos de la isla es visitar las ruinas de esta antigua aldea, habitada hasta 1972. Algo que solo es posible si lo hacemos con un guía autorizado.

Sálvora tiene 2 rutas diferenciadas: la primera de ellas es la llamada ruta de la aldea (de 1,7km) que finaliza en este antiguo asentamiento en forma de U compuesto de 8 casas, con capacidad para 12 personas, construidas en torno a una plaza central con 2 fuentes de agua potable. La segunda es la ruta del faro (1,2km), de acceso libre, donde verás los “bolos”, enormes figuras graníticas que llaman la atención por sus extrañas formas producto de la erosión de miles de años.

Faro de Sálvora               

Aunque la isla tiene faro desde 1862, el actual es algo más reciente.

En 1904 se determinó su construcción en un sitio más elevado, para así ampliar el ángulo de iluminación. Dicho faro, situado en el extremo suroccidental de la isla conocido como punta Besugueiros, se inauguró en 1921 tras el naufragio del vapor Santa Isabel, y posteriormente fue ampliado en 1954, año en que se dotó de grupos electrógenos.

Si antes comentaba que la aldea estuvo habitada hasta 1972, precisamente el último habitante de Sálvora fue Julio Vilches, farero destinado en la isla hasta agosto de 2017, fecha en la que se jubiló.

La Sirena de Sálvora

He dejado para el final el principal icono de la isla. Se trata de una sirena llamada “Mariña”, obra de Ismael Ortega Martín que data de 1968. Esta escultura fue encargada en 1956 por Joaquín Otero Goyanes, marqués de Revilla (descendiente y heredero de los primeros propietarios de la isla) en honor a una de las leyendas más importantes de Galicia.

Las leyendas de Sálvora

La Sirena Mariña

En una de tantas versiones sobre la leyenda de los primeros dueños nobles de la isla, se cuenta que la Sirena Mariña fue encontrada en la playa por el caballero Don Froilaz, quien enseguida se percató de que era muda. Pronto se convirtió en su esposa y tuvieron un hijo al que llamaron Mariño. Froilaz preocupado por la situación del silencio de su mujer pidió consejo al abad, quien le recomendó que le provocase una fuerte emoción para devolverle el habla.

¿Qué fue lo que se le ocurrió al caballero?

Encender una hoguera, tomar al niño y simular echarlo al fuego. Tal fue el susto de la sirena que gritó y comenzó a hablar con normalidad.

El Hombre de Sagres

El archipiélago de Sálvora está formado por varios islotes pedregosos que rodean a la isla principal. La naturaleza los ha ido esculpiendo hasta crear figuras que han dado lugar a diferentes leyendas sobre su origen.

Una de ellas cita a los oestymnios, uno de los pueblos celtas, que cuentan que convertían en piedra a todo aquel que se enfrentaba a ellos.

El rey de los saefes, (otra tribu celta enemiga) quiso evitar el encantamiento casándose con Forcadiña, la hija del rey de los oestrymnios.

Sin embargo el engaño fue descubierto y el rey invasor quedó convertido en piedra, con su lengua partida en siete pedazos, y la mandíbula y las muelas esparcidas por los alrededores. Este sería el Hombre de Sagres, una roca con forma humana que se encuentra en la isla de Sagres (al noroeste de Sálvora). Su lengua, mandíbula y muelas son las pequeñas islas de sus alrededores.

Hacia el sureste se encuentran Forcadiña y Noro (hijo del matrimonio), que fueron también petrificados. Ellos permanecen junto a otros islotes, que serían los restos de los barcos y tropas de los saefes.

La Santa Compaña

Al igual que sucede en otras partes de Galicia, como también vimos en la isla de Ons, existe la creencia de la Santa Compaña.

Cuentan que la Santa Compaña de Sálvora sale cada viernes de entre las enormes piedras de lo más alto de la isla hacia la aldea. Después se dirige a la Playa de los Bois, donde se mete en el agua en dirección al islote de Noro y allí se esconde en sus cuevas el fin de semana, para luego volver el lunes a Sálvora.

Fotos © coleccionistasdeislas


Etiquetas: España, Europa, Galicia

4 respuestas a “Sálvora, la gran desconocida de las Islas Atlánticas”

  1. Mario dice:

    Interesantísimo!!! Siempre me han gustado las ruinas y visitar esta aldea en ruinas debe de ser maravilloso.
    Las leyendas siempre son curiosas. La de la sirena también lo es.
    Muy interesante la isla.

  2. Carolina Vilches Peña dice:

    Salvora es una isla única!!!
    Tuve la suerte de disfrutarla en múltiples ocasiones, y me gustaría comentar un dato cuando hace referencia que los últimos fareros estuvieron hasta 1997.
    No es así, ya que mi hermano estuvo destinado en el faro de Salvora desde 1980 hasta agosto 2017 fecha en la que se jubiló.
    Así que vivió un poco más de 37 años allí.
    El fue el último farero de Salvora.!!!

    • Raúl V. dice:

      Buenas tardes Carolina,

      Los datos que he podido recabar indicaban como fecha 1997, así que muchísimas gracias por aportar esta información tan valiosa 🙂
      Justo acabo de ver a su hermano. Corrijo y añado el enlace al video en el que nos narra su experiencia como farero.

      Saludos!

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