Isla de los Faisanes, la curiosa isla que cambia de país cada 6 meses

Hasta ahora hemos visto una gran cantidad y variedad de islas, muchas han sido auténticos hallazgos. En la entrada de hoy conoceremos la isla de los Faisanes, única en el mundo.

¿Qué hace especial a la isla de los Faisanes?

Si estabas pensando en estas aves, te diré que no existen ejemplares en la isla. En realidad su nombre se debe a que el faisán es considerado como un símbolo de paz.

Lo que la hace singular es que se trata del condominio más pequeño del mundo. Su soberanía es compartida por Francia y España, administrándola durante 6 meses cada uno, desde el año 1902.

Localización

Cerca de la desembocadura del río Bidasoa, frontera natural entre Francia y España, localizamos esta pequeña isla fluvial, la cual alcanza 224 metros de longitud por 41 de anchura máxima.

Faisanes mapa

Este islote, hoy día deshabitado, suele pasar desapercibido para la mayoría de personas. Solo los más curiosos lo observan desde las orillas del río (25 metros lo separan de Irún y 50 de Hendaya, en el lado Francés). A excepción de abundante hierba y árboles, lo único que queda allí es un monolito conmemorativo.

Muy cerca de los Faisanes, siguiendo el curso del Bidasoa, se hallan otras 3 islas de mayor tamaño: la isla Santiago Aurrea, Hiru Kanale y Galera, pertenecientes a la provincia de Guipúzcoa, en el lado español. Sin embargo, la isla de los Faisanes, también llamada en euskera Faisaien uhartea o Konpantzia, es la única que cambia de país.

Debemos remontarnos siglos atrás para conocer el origen de este asunto tan peculiar, que fundamentalmente deriva de 2 tratados históricos entre Francia y España.

Tratado de los Pirineos de 1659

El primero de ellos fue suscrito el 7 de noviembre de 1659 por los representantes de las monarquías de los 2 países después de 24 largas sesiones de negociación, iniciadas el 13 de agosto de ese mismo año. Este tratado puso fin a un largo conflicto iniciado en la guerra de los Treinta Años, que implicó a más países europeos, pero tristemente en el caso de España y Francia se prolongó 11 años más después del fin de dicha guerra.

De todos los términos acordados en este acuerdo, llama la atención el del casamiento entre Luis XIV de Francia y María Teresa de Austria, hija de Felipe IV de España, con una dote fijada en medio millón de escudos de oro. A cambio, la infanta debía renunciar al trono de España.

«La entrevista de Luis XIV y Felipe IV de España en la Isla de los Faisanes»  Jacques Laumosnier (1659)
«La entrevista de Luis XIV y Felipe IV de España en la Isla de los Faisanes» Jacques Laumosnier (1659)

Tratado de Bayona de 1856

En el anterior Tratado de los Pirineos fueron definidas las fronteras entre Francia y España, pero la delimitación definitiva llegó con los 4 tratados de Bayona entre 1856 y 1868, bajo los mandatos de Isabel II y Napoleón III. Estos pactos acaecieron medio siglo después de la invasión napoleónica.

El primero de estos tratados fue el celebrado en 1856. Fue el más importante para la isla de los Faisanes (había quedado en una posición incierta años atrás), puesto que en él se decretó la soberanía compartida de la isla. El interés en ello fue motivado fundamentalmente para dar una respuesta a los derechos de pesca del río Bidasoa.

De esta manera, las dos naciones acercaron posiciones. Como prueba de ello, se levantó un monolito con una inscripción conmemorativa tanto en castellano (mirando hacia Irún) como en francés (mirando hacia Hendaya), del anterior Tratado de los Pirineos.

© Zarateman / wikimedia
© Zarateman / wikimedia

Sin embargo, en esta ocasión aún faltaba por definir cómo iba a ser la jurisdicción de la isla.

Jurisdicción de la isla

Las negociaciones realizadas por la Comisión de los Pirineos en 1899 concluyeron en un Convenio franco-español en 1901. En él se estableció la jurisdicción de la isla por periodos de seis meses a cargo de los dos Comandantes de las Estaciones Navales ribereñas de Fuenterrabía y Hendaya.

El orden de comienzo sería determinado a partir de un sorteo. Éste se realizó el 12 de agosto de 1902, siendo Francia la primera en ejercer la jurisdicción. De esta forma, cada año los franceses la tendrían del 12 de agosto al 11 de febrero, mientras que España lo haría del 12 de febrero al 11 de agosto.

En 1908 se decidió modificar las fechas de la jurisdicción. Desde entonces, la isla es administrada por España del 1 de febrero al 31 de julio, y Francia hace lo propio del 1 de agosto al 31 de enero.

Actualmente se sigue realizando de la misma forma, pero la principal diferencia es que la jurisdicción se traspasa entre las Comandancias Navales de San Sebastián y Bayona, en lugar de Fuenterrabía y Hendaya.

© Ignacio Gavira / wikimedia
© Ignacio Gavira / wikimedia

Como vemos, la isla de Los Faisanes ha sido hasta ahora un pequeño pero importante ejemplo de entendimiento entre 2 países.

Barranco de Barafonso (Barranco de las Vacas), el cañón de moda de Gran Canaria

Aunque para mucha gente sigue siendo un auténtico desconocido, este barranco de espectaculares colores y formaciones guarda un cierto parecido con el famoso norteamericano Cañón del Antílope. Y últimamente se está convirtiendo en un lugar muy famoso en esta isla canaria.

Primera duda, ¿Barranco de Barafonso o Barranco de las Vacas?

Suele generar cierta confusión, ya que si nos dejamos llevar por Google Maps llegaremos al verdadero Barranco de las Vacas, situado 5 km más abajo.

Pero lo cierto es que estas peculiares formaciones rocosas que te comentaba, las llamadas «Tobas de Colores», se encuentran en el Barranco de Barafonso.

¿Qué son las Tobas de Colores?

Se llama así a este corto (50 metros de largo) y estrecho tramo del Barranco de Barafonso, que se ha popularizado en estos últimos años gracias a las numerosas publicaciones de fotos y videos en las redes sociales.

Una toba volcánica es un tipo de roca formada por acumulación de ceniza y otros componentes arrojados en una erupción volcánica. En este caso concreto, la fuerza del agua ha sido clave para tallar y producir este desfiladero, ¡toda una obra de arte de la naturaleza!

Cuándo ir

Lo ideal es evitar el fin de semana o festivos, pero si no tenemos la oportunidad, es recomendable ir a primera hora de la mañana o bien, entre las 14:00 y las 16:00, las horas con menos afluencia de visitantes.

Cómo llegar

Las Tobas de Colores se encuentran a escasos metros del punto kilométrico 14 de la carretera GC-505 que une las poblaciones de Agüimes y Temisas. Para no perderte, bastará con introducir en tu GPS “Tobas de colores del Barranco de Las Vacas”. Es fácil reconocer el lugar desde la carretera con esta foto del barranco y el puente, que adjunto más abajo.

Vista del barranco desde la carretera y el sendero corto

Una vez aquí, tenemos la posibilidad de elegir 2 senderos que inician el camino de bajada. Uno bastante corto y con pendiente (justo al lado del puente) y otro más alejado y cómodo (junto al estacionamiento más cercano).

El camino es muy breve, simplemente consiste en bajar al barranco, pasar por el tunel que hay debajo del puente, sortear unas pequeñas rocas en el inicio y enseguida llegaremos hasta “Las Tobas de Colores.”

Dónde aparcar

Antes de abandonar el coche, asegúrate de no dejar ningún objeto de valor a la vista, ya que se han producido robos.

Aunque no es nada fácil, hay 3 lugares para estacionar el vehículo:

  • En las inmediaciones, justo antes del puente hay un aparcamiento, pero apenas caben 2 coches.
En esta imagen se ve el pequeño aparcamiento a la izquierda y el sendero de mayor longitud
  • La segunda opción es aparcar en el arcén, justo al subir la curva de camino hacia Temisas (a unos 5 minutos andando del inicio del sendero).

 

  • Por último la tercera opción es volver y aparcar 300 metros antes de llegar al barranco, en otro pequeño aparcamiento que hay en dirección hacia Agüimes donde caben 5-6 coches.

Espero que estas indicaciones te faciliten la llegada a este curioso recoveco.

Fotos © coleccionistasdeislas

10 lugares (en islas) imprescindibles para disfrutar del otoño

Este pasado 22 de septiembre comenzó el otoño en el hemisferio norte, y como cada año el verde dará paso a otros colores, que van a ir poco a poco adquiriendo protagonismo.  En breve, en el paisaje predominarán tonos que van desde el amarillo, el marrón, el naranja hasta el rojo.

¿Qué islas brillan en otoño?

Por suerte, muchas de las postales otoñales más famosas del mundo las encontramos también en islas repartidas por todo el planeta.

A continuación, 10 lugares isleños que relucen en esta estación del año:

HONSHU (Japón)

Comenzamos este recorrido otoñal en Honshu, la isla principal de Japón, aunque realmente en cualquier rincón de este país se vive con gran pasión la llegada del kōyō.

Al igual que ocurre en la primavera, generalmente con el florecimiento de los cerezos, es muy popular salir a contemplar los colores de esta estación tan especial en el país nipón. A esta costumbre se le llama “momijigari”, que literalmente significa “caza de hojas otoñales”.

He elegido Arashiyama, en Kioto, ya que aparte de ser el bosque de bambú más conocido, es también uno de los iconos otoñales del país.

Pese a que ya en el mes de septiembre se puede apreciar los colores del otoño en latitudes más septentrionales, como en la isla de Hokkaido, es a partir de mediados de octubre cuando podremos disfrutarlo en Honshu.

© Takeshi Kuboki / flickr

NAMISEOM (Corea del Sur)

Nos trasladamos ahora muy cerca de Japón, a Corea, otro país donde sus ciudadanos se vuelcan con numerosas actividades acompañadas por un clima bastante propicio en este periodo del año. Tanto es así que hay un dicho coreano que hace referencia a ello,»el otoño es la estación en que el cielo es alto y los caballos engordan».

Uno de los mejores lugares en Corea del Sur que debemos visitar, entre septiembre y noviembre, es la isla Namiseom, conocida también como Nami. Esta isla es la más visitada del país y su origen es un tanto curioso, ya que no es una isla natural, puesto que surgió al construir una presa en la zona.

Gracias a esta construcción, la isla Nami es una buena excusa para viajar a Corea en otoño.

©Atibordee Kongprepan/flickr

TAIWÁN

Taiwán tiene mucho encanto, tanto que los portugueses la llamaron Formosa a esta montañosa y boscosa isla. A pesar de su latitud y clima tropical, gracias a su altitud media, es posible contemplar la belleza del otoño en varios puntos de la isla.

Uno de ellos es el pintoresco bosque de Alishan, aunque en este caso, debido a la latitud de Taiwán, la llegada del otoño se retrasa en este paraje, siendo diciembre el mes más indicado para visitarlo.

© pixabay

ISLA DE BLED (Eslovenia)

De Asia nos vamos a Europa, al lago Bled, todo un símbolo esloveno. En esta pequeña isla, tan solo hay espacio para la iglesia de la Asunción de María, desde donde tenemos unas fabulosas vistas al lago que le rodea, el extenso bosque que llega hasta la orilla, y las altas montañas del fondo.

© pikpik

ISLA DE GRAN BRETAÑA (Reino Unido)

La isla de Gran Bretaña cuenta con cientos de lugares excepcionales para disfrutar del otoño y uno de ellos se trata del bosque de Dean.

Situado en Inglaterra y a pocos kilómetros de Gales, este bosque es uno de los más antiguos del país. En él predomina el roble, siendo también muy común el castaño y el haya.

© Eric Soons / geograph.org.uk

ISLANDIA

El otoño islandés es el más madrugador de esta entrada, ya que comenzó a finales de agosto, no obstante es una estación bastante breve en estas latitudes ya que para finales de octubre el invierno ya hace acto de presencia en esta gran isla volcánica.

En esta época otoñal me sorprendió gratamente la zona del lago Myvatn y en particular el área de Dimmuborgir, con unas bonitas formaciones rocosas producto de la actividad volcánica.

© coleccionistasdeislas

LA PALMA (España)

En esta isla, conocida popularmente como “la Isla Bonita”, se encuentra uno de los paisajes otoñales más famosos de toda España, el bosque de los Tilos, que alberga una de las muestras más importantes de laurisilva del archipiélago canario.

Esta reserva natural es un lugar perfecto para amantes del senderismo,  con rutas de gran belleza que incluyen majestuosos miradores y una sorprendente cascada.

© coleccionistasdeislas

MANHATTAN (Estados Unidos)

Al pensar en una isla de Estados Unidos en otoño, es inevitable que Manhattan sea la primera opción que se me pase por la cabeza.

Central Park y los mercados navideños son dos de los principales atractivos para que noviembre sea un mes ideal para visitar Manhattan.

© pixabay

Y por último tenemos 2 destinos en el hemisferio sur, aunque tendremos que esperar a marzo para poder disfrutarlos

ISLA GRANDE DE TIERRA DEL FUEGO (Argentina y Chile)

Al sur del continente americano, más allá del Estrecho de Magallanes, nos encontramos esta isla compartida por Argentina y Chile. Aquí el otoño es una época muy propicia para visitarla, ya que comienza a aminorar su marcha el viento sudoeste, que azota fuertemente la isla desde agosto hasta marzo.

En Ushuaia, que durante mucho tiempo ha sido la ciudad más austral del mundo, el paisaje se tiñe de rojo y amarillo antes de la llegada de las primeras nieves.

ISLA SUR (Nueva Zelanda)

Terminamos este viaje otoñal en Oceanía, en la isla más meridional de las dos principales de Nueva Zelanda, la isla Sur.

Aproximadamente en la parte central y muy cerca de los Alpes del Sur, se localiza el lago Tekapo, que si bien es un magnifico lugar para cada estación del año, a partir de marzo su orilla se tiñe de unos tonos amarillentos, que hacen de este lugar, un imprescindible en toda ruta neozelandesa.

© pixabay

¿Qué otras islas añadirías a esta lista?

Isla de Es Vedrá, el islote más fotografiado en Ibiza

Este imponente islote balear de 382 metros de altura es todo un icono ibicenco que seguro te va a impresionar (para que te hagas una idea de las dimensiones de esta inmensa roca de paredes verticales, el punto más alto de toda Ibiza tiene 475 metros), de hecho se puede reconocer fácilmente desde Formentera e incluso en días de buena visibilidad, desde la Península Ibérica.

Es Vedrá no está solo, le acompañan otros dos islotes más pequeños: Es Vedranell y Sa Galera, conformando el que es sin duda uno de los lugares más fotografiados en Ibiza, que curiosamente no está en la propia isla pitiusa. Estos 3 islotes principales forman desde 2002 la Reserva Natural de Es Vedrá, Es Vedranell y los islotes de Ponent, un paraíso para las aves, donde también habitan unas coquetas y endémicas largartijas azules, al que solo es posible acceder en embarcaciones privadas y previo permiso.

A pesar de que están prohibidas las visitas al islote (salvo motivos justificados), siempre tienes la posibilidad de contratar excursiones o alquilar barcos que te permitan navegar a su alrededor.

Localización y mejores lugares para ver el atardecer

Nos situamos en las Islas Baleares, en el Mar Mediterráneo. Es Vedrá está muy próximo a Ibiza, tanto que tan solo lo separan 3 kilómetros de Cala d´Hort y 2km del Mirador de Es Vedrá, los principales lugares para contemplar la puesta de sol.

Cala d´Hort

Es una de las mejores playas de Ibiza y la forma más sencilla de ver caer el sol junto a Es Vedrá. Cada vez más popular, desde este mágico arenal tienes unas excelentes vistas a nivel de mar.

Mirador de Es Vedrá

Por altura y cercanía, es un paraje con unas vistas impresionantes, desde donde podemos ver incluso la costa alicantina en días claros. Muy aconsejable llegar al menos una hora antes, ya que hay poco aparcamiento y después debemos caminar aproximadamente 1km.

Más arriba de este mirador, a 300 metros de distancia se sitúa otro de los mejores sitios para ver el atardecer, la Torre des Savinar, también conocida como Torre del Pirata, una torre defensiva que data de 1763. Hay que tener en cuenta que el camino es muy escarpado, por lo que es una ruta apta solo para aquellos que tienen muy buena condición física.

Una isla de propiedad privada y 50 cabras

Más de una decena de familias conocidas como” vedraners”, son las propietarias del islote y protagonistas de la siguiente historia. Al igual que otros islotes, Es Vedrá era usado como corral para guardar el ganado hasta la década de los 80, cuando dejaron de poblar este pequeño lugar. Años más tarde, ya en 1992 los propietarios volvieron a repoblar el islote con varias cabras y mantuvieron una larga tradición, que consistía en cazar cabras macho en víspera del domingo de Pascua, para ello llegaban en las embarcaciones tradicionales llamadas llaüts.

Sin embargo, esta especie amenazaba seriamente el ecosistema del islote, que cuenta entre su vegetación con hasta 12 endemismos y, tenía serias dificultades para subsistir con la escasez de agua de esta pequeña isla. Por dichos motivos, las autoridades optaron por sacrificar en 2016 las cerca de 50 cabras de Es Vedrá.

Un ermitaño y un mágico lugar

Parece increíble dada la orografía del terreno y la escasez de recursos, pero el islote tuvo un habitante en el siglo XIX, Francisco Palau, fundador de los Carmelitas Terciarios de España, que solía pasar en alguna cueva de Es Vedrá largos periodos de retiro dedicados a la oración.

Precisamente gracias a él, sabemos de algún extraño suceso:

«El mar estaba en paz, el aire muy suave, el cielo algo cubierto por algunos nubarrones, la luna al cuarto creciente… Y vi venir frente a mí, de lejos, una sombra… La figura era blanca como la luz de la luna… Al instante de haber llegado se abrieron los cielos, y a la luz radiante del sol vi quién era la que tenía yo delante. El monte se llenó de la gloria de Dios»

La lista de inexplicables fenómenos abarca desde palomas mensajeras, que se desorientan al pasar junto al islote, barcos con serias dificultades para navegar, destellos luminosos que entran y salen avistados por pescadores o ruidos metálicos en el interior del mar, escuchados por buceadores.

Sea como fuere, se dice que el islote es una fuente de magnetismo, comparable a lugares como Stonehenge, las pirámides de Egipto o la Isla de Pascua.

Sin lugar a dudas, no dejará indiferente a nadie.

Fotos © coleccionistasdeislas

Isla de Espalmador, la perla de las islas Pitiusas

Al norte de Formentera, y separada por tan solo 150 metros, se halla esta pequeña isla y paraíso virgen protegido, que forma parte del Parque natural de las Salinas de Ibiza y Formentera. Este islote de propiedad privada, pero de disfrute público, tiene tan solo 2925 metros de largo por 800 de ancho.

Espalmador, cuya palabra proviene de espalmar (empleada para limpiar e impermeabilizar los fondos de las embarcaciones), es un islote de una belleza y aguas transparentes que se asemeja a lugares muy lejanos, que bien podría situarnos en medio de un atolón del Pacífico, si no fuese por las 2 viviendas de estilo ibicenco que nos recuerdan que estamos en  las Islas Pitiusas, en el corazón del mar Mediterráneo.

Esta pequeña isla se engrandece al rodearse de varios islotes de reducido tamaño. Junto a ella podemos ver al sur, tanto la Illa de Castelví como la Illa de s´Alga, mientras que al norte localizamos la Illa de sa Torreta y la Illa des Porcs, con su faro de En Pou, que data de 1864.

© wikimedia

En mi caso tuve la suerte de ser de los primeros en llegar a la isla, por ello te recomiendo madrugar. Antes de relajarte y disfrutar de este idílico islote no olvides llevarte crema solar, agua y comida, toalla y bañador, y tu cámara de fotos, ya que allí no vas a poder comprar nada.

© coleccionistasdeislas

¿Cómo llegar a Espalmador?

A pesar de que solo hay 150 metros de profundidad entre la punta des Carritx (en Espalmador) y la punta des Trucadors (en Formentera), está prohibido desde hace años cruzar a pie el Pas de S´Espalmador, ya que las fuertes corrientes marinas de la zona se han cobrado vidas.

Por ello, estas son las alternativas para llegar a Espalmador:

  • Barca Bahía, es la forma más económica (22,50€ ida y vuelta/persona). Realiza servicio diario desde el puerto de La Savina y Ses Illetes.

 

  • Taxi náutico, es una buena opción ya que por un precio inferior a 50€/persona te permite la libertad de elegir los horarios. Si preguntas en el puerto de la Savina, darás con alguna embarcación que realiza el servicio.

                                                                                                               

  • Embarcación privada, la manera más cómoda de conocer toda la costa de la isla. Varias compañías ofrecen esta opción con un rango de precios que varía tanto como las opciones de alquiler disponibles. Las más económicas las tenemos en torno a los 200€ para barcas que no requieren titulación.
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  • Excursiones organizadas, si estás en Ibiza, es la opción más contratada por aquellos que quieren conocer Espalmador. Las excursiones parten desde la playa playa d´En Bossa y Figueretas y suelen incluir comidas y bebidas en su precio.

 

  • Kayaks, para los más aventureros, es una buena manera de descubrir la isla. Se pueden contratar en Ses Illetes.
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Playas de Espalmador

  • Racó de S´Alga, es la más bella y principal de la isla. En esta paradisiaca ensenada natural de fina arena blanca y aguas cristalinas, de alrededor de 1km de largo, te encontrarás con la mayoría de visitantes.
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  • Sa Torreta, es una pequeña playa de 170 metros de largo, que debe su nombre a un primitivo torreón de vigilancia. Esta bahía, que tiene delante la Illa de sa Torreta, es generalmente frecuentada por aquellos que llegan en pequeñas embarcaciones. Otra manera de acceder a ella es atravesando la isla entera.

 

  • Platja de Sa Senyora, es una cala situada cerca de Racó de S´Alga, justo en el inicio de la cara este de la isla, con frecuentes vientos de levante.

 

  • Calas de Bocs gros y Bocs petit, siguiendo la costa este, desde Sa Senyora, llegamos al norte y final del levante de Espalmador, donde se encuentran estas calas de grava y arena.

Baños de barro

El islote se hizo muy popular años atrás por su Bassa de Espalmador, una gran laguna que hay en la parte central de la isla, que atraía a numerosos visitantes por sus baños de barro con supuestos beneficios para la piel. Parece ser que la suavizan, la limpian y aportan propiedades nutritivas, aunque nunca ha sido demostrado.

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Si querías darte un baño de lodo lamento decirte que esta moda de enfangarse el cuerpo entero, promocionada por varias celebrities y varios folletos turísticos, fue prohibida hace años, ya que degrada el medio ambiente y puede ocasionar problemas de salud debido al estancamiento de las aguas.

Un proyecto fallido y una venta reciente

Pese a que hoy día sería impensable e imposible, en 1972 se presentó un ambicioso proyecto para la isla que incluía dos hoteles de 4 y 3 estrellas, campo de golf, centro hípico, un puerto deportivo y helipuerto en un resort vacacional con capacidad para 4600 personas, más de la población que tenía Formentera por aquel entonces.

Sea como fuere, el dueño por aquel entonces de la isla y padre de Norman Cinnamond, el penúltimo propietario, murió en ese mismo año y no se llegó a poner en marcha una idea que sería inviable 8 años después, año en que la isla comenzó a ser un espacio protegido.

Recientemente, el 15 de marzo de 2018, la familia británica Cinnamond, que poseía el islote desde 1932, después de varios meses puesta en venta y de no llegar a un acuerdo con las administraciones públicas, fue vendida por 18 millones de euros a una familia de Luxemburgo.

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Por suerte, este islote siguió manteniendo intacto todo su encanto.

Areoso, la pequeña isla caribeña de Galicia

Una isla de arena blanca y aguas cristalinas de tan solo 600 metros de largo por 200 de ancho, este es el reducido tamaño de Guidoiro Areoso, un fotogénico islote situado en la gallega Ría de Arosa, en el noroeste español.

En este pequeño paraíso que bien podría estar en medio del Caribe o Pacífico, nos encontraremos con mucha arena, rocas graníticas y una gran colonia de gaviotas, al igual que en sus vecinas islas Cíes y Ons.

A pesar de que las redes sociales han popularizado enormemente este islote, es muy posible que no te encuentres con demasiados turistas. En nuestro caso fuimos los primeros en llegar ese día a la isla (alrededor de las 10:00 de la mañana) y apenas coincidimos con otras 10 personas antes de nuestro regreso a las 13:00.

Prepara crema solar, agua y comida, toalla y bañador y tu cámara de fotos antes de partir a este lugar de película.

Localización

Este islote español se localiza en la Ría de Arosa, a tan solo 1,4 km de la isla de Arosa, la principal de esta ría que lleva su nombre.

La ría de Arosa es la de mayor extensión de Galicia y tiene 4 islas principales:

  • Cortegada, la mayor de un pequeño archipiélago situado en su cabecera.

 

  • Arosa y La Toja, ubicadas en el interior de la ría, en una zona donde se localizan la isla de la Rúa, los islotes de Pedregoso y el propio Areoso junto a la isla de Arosa, y las islas de Beiro y de la Toja pequeña, en las cercanías de la isla de la Toja.

 

  • Sálvora, la isla principal del archipiélago de Sálvora, en la bocana de la ría.

Historia

Por increíble que parezca, este pequeño lugar fue habitado hace muchos años como confirman los yacimientos arqueológicos hallados del Neolítico (6000 años) Edad de Bronce (4000) y del Hierro (unos 2000). En este pequeño islote donde aún se conservan dólmenes, se han encontrado restos de fauna doméstica, cerámicas y otros objetos.

¿Cómo es posible que se descubriesen tantos yacimientos en esta isla?

Esta peculiaridad de este islote tiene una explicación, ya que Areoso era un pequeño monte en el interior de la actual ría de Arosa. En este terreno había una península antes de que el nivel del mar de la ría se elevase entre 5 y 7 metros durante los años 2200 y 2000 a.C.

Sorprendentemente no es la primera vez que un monte usado como lugar funerario se convierte en isla, como ya vimos en el artículo sobre el Monte Saint Michel.

Cómo llegar a Areoso

Tenemos varias opciones para llegar al islote. La mayoría de compañías operan desde la isla de Arosa:

  • Kayak, posiblemente sea la más divertida a la par que ecológica. Quizás tengas la ocasión de disfrutar de la compañía de algún delfín juguetón durante el trayecto, eso sí, para llegar a Areoso eligiendo esta opción, te hará sudar la gota gorda.

Precios en torno a los 20€/25€ por persona.

 

  • Excursiones, que incluyen otros puntos de interés de la ría. Generalmente la isla de la Rúa y en algún caso la isla de Arosa, dependiendo del lugar de salida.

Precios muy dispares, según el tipo de excursión, horario y lugar de salida.

  • Taxi marino, aunque la más cara, es una buena opción si quieres tener libertad de horarios.

Los traslados suelen costar ida y vuelta en torno a los 20€ por persona, aunque este precio puede aumentar o disminuir dependiendo de las compañía y número de ocupantes.

El peaje de la fama

El hecho de que esta pequeña isla haya adquirido notoriedad en los últimos años, ha traído cambios que amenazan seriamente su futuro. La duna ha reducido su tamaño de forma alarmante a la vez que las playas están retrocediendo considerablemente.

Por ello, entre otras medidas, se obliga a fondear las embarcaciones a más de 150 metros de la orilla y se prohíbe entrar en la zona dunar delimitada de la isla al igual que hacer fuego, acampar o llevar animales de compañía.

Tampoco está permitido extraer arena o conchas del islote, para la preservación de este arenal.

Mientras tanto, todos esperamos poder seguir disfrutando mucho tiempo de este auténtico paraíso gallego.

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Fotos © coleccionistasdeislas