10 lugares que ver en la isla de Lübeck (Lubeca) en un día

En el norte de Alemania, rodeada por el rio Trave, queda la bella ciudad de Lubeca, cuyo casco antiguo es…

12 abril, 2026

Por: Raúl V.


En el norte de Alemania, rodeada por el rio Trave, queda la bella ciudad de Lubeca, cuyo casco antiguo es uno de los mejores conservados de todo el país.

Conocida como “la ciudad de las siete torres”, fue la antigua capital de la Liga Hanseática. Fundada en el siglo XII, Lubeca se mantuvo hasta el siglo XVI como la principal urbe comercial de la Europa del Norte. Pese a los daños sufridos durante la Segunda Guerra Mundial, el casco viejo se ha conservado realmente bien, con sus casas señoriales de los siglos XV y XVI, sus iglesias, sus almacenes de sal y varias obras maestras del estilo gótico báltico. Todo ello se sitúa en el Altstadt (ciudad vieja) y contribuyó a que fuese declarada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987.

Este Altstadt tiene su emplazamiento en una isla relativamente pequeña, la cual experimentó un significativo crecimiento demográfico en poco tiempo y que debido a la falta de superficie dio origen a sus famosos patios y callejones, uno de los motivos para visitar Lübeck.

Lubeca es ideal para visitar en cualquier época del año, ya sea en verano, con el buen tiempo y la cercanía a las playas del Mar Báltico, o en invierno, con las decoraciones navideñas.

Esta es la selección de los 10 principales lugares de Lubeca para visitar en un día:

1. Puerta de Holsten

Vamos a entrar a la isla por su gran icono. Hablamos de la preciosa puerta de Holsten  (en alemán Holstentor), que fue una de las antiguas puertas de la ciudad medieval de Lübeck y actualmente es una de las más famosas de toda Alemania. Esta maravilla construida en el siglo XV en ladrillo y de estilo gótico báltico, se compone de la torre norte, la torre sur y un edificio central que las conecta.

En su interior se encuentra el Museo Holstentor, que nos muestra la historia e importancia de los vínculos comerciales hanseáticos de Lübeck. Aquí encontrarás modelos de barcos, armaduras, armas, instrumentos legales y artículos de mercancía.

Curiosamente, aunque este monumento es el único de esta entrada que no se encuentra en la isla del Alstadt, se ubica también en otra pequeña ínsula de esta ciudad alemana.

2. Almacenes de sal y el río Trave

Caminar por la ribera de este río, que abraza y rodea la isla del Alstadt, es una de las actividades más bonitas que podemos realizar por Lübeck.

Muy cerca de la Puerta de Holsten, junto al Trave, vas a encontrarte con seis edificios de ladrillo construidos en estilo gótico báltico. Se trata de los Salzspeicher (almacenes de sal). Su función era la de almacenar la sal empleada en toda la industria pesquera de la Liga Hanseática del mar Báltico para la salazón de pescados. Esta sal se usaba fundamentalmente para el arenque.

Los edificios fueron construidos a lo largo de los siglos XVI y XVIII y se abastecían de la sal proveniente de la Salzstrasse, una histórica ruta comercial medieval alemana principalmente entre las minas de Lüneburg y la ciudad de Lübeck, desde donde era distribuida por vía fluvial y luego marítima a todos los rincones del mar Báltico.

La función de almacén de sal de estos edificios hizo que la Liga Hanseática tuviera garantizada la distribución de sal durante mucho tiempo, lo que proporcionó estabilidad económica a la zona. A lo largo de los años las casas fueron adaptadas para ser almacenes de otras mercancías.

El Trave es un río relativamente pequeño (124 kilómetros) navegable desde Travemünde, la localidad donde desemboca en el Báltico, hasta los puertos de Lübeck. De hecho, además de dar un paseo junto al Trave, otra actividad que puedes hacer (si tienes tiempo) es navegar en barco por esta bella ciudad.

3. Catedral de Lübeck

En el extremo sur de la isla se levanta la conocida por los locales como Lübecker Dom. Esta catedral luterana de ladrillo rojo tiene un diseño de tres naves y un pequeño claustro. Uno de sus elementos más interesantes son las torres gemelas góticas de la catedral que alcanzan los 105 metros de altura.

El edificio comenzó a construirse en 1173 en estilo románico, aunque posteriormente evolucionó hacia el gótico.

Su fecha negra nos remonta  a la noche del Domingo de Ramos de 1942, en la que sufrió un bombardeo severo, que afectó a buena parte del edificio. La bóveda oriental del coro colapsó y destruyó el altar que databa de 1696. También se derrumbaron las torres y se perdió un importante órgano barroco.

La reconstrucción de la catedral tomó varias décadas, dado que se le dio mayor prioridad a la reconstrucción de la Iglesia de Santa María de Lübeck, siendo completada en 1982.

4. Marktplatz

Desde la parte sur del casco viejo de Lubeca caminamos hacia el corazón de esta impresionante ciudad medieval donde nos espera su plaza principal.

La Marktplatz ha sido durante siglos el centro de la vida comercial, social y política de la ciudad. Ya era importante para las tribus paganas, puesto que aquí realizaban sus asambleas. Durante la Edad Media comienza a aumentar el poder de este sitio, celebrándose frecuentemente importantes mercados y reuniones en la zona. Registros de 1290 recogen la existencia de hasta 322 puestos operando en la plaza, que vendían de todo: desde textiles y especias, pasando por artículos para el hogar, hasta alimentos y vino local. En este periodo la Marktplaz se convierte en el punto principal de la Liga Hanseática, ejerciendo un papel fundamental en el comercio marítimo a nivel internacional.

En 1942, como ocurrió con la catedral, la plaza del mercado, incluyendo la iglesia de Santa María, sufrió graves daños. Sin embargo, tras varias décadas, gracias a una importante restauración, se logró recuperar casi por completo su aspecto original.

Actualmente sigue celebrando el mercado de Lübeck, pero también es importante mencionar el histórico mercadillo navideño, Lubecker Weihnachtsmarkt,  que se celebra desde 1684 con alrededor de 180 puestos que exhiben juguetes de madera, adornos navideños hechos a mano, velas esculpidas, y una variedad de pequeñas obras de arte.  No olvides probar especialidades como el famoso mazapán de Lübeck o el Glühwein, el vino caliente típico alemán.

5. Ayuntamiento

A lo largo de los siglos, la plaza se fue ampliando con la construcción de diversos edificios. Uno de ellos es el Rathaus, un extenso complejo construido a lo largo de varios siglos que abarca el lado noreste de la plaza.

Sus inicios se remontan al siglo XIII, con diversas modificaciones y ampliaciones realizadas en diferentes estilos como el gótico, renacentista y barroco. Llama la atención su decorada fachada con paredes de ladrillo.

6. Iglesia de Santa María

Frente al Rathaus se ubica la Marienkirche, una de las iglesias más importantes del norte de Alemania. Fue construida entre los siglos XIII y XIV y es otro excelente ejemplo de la arquitectura gótica de ladrillo. Tanto desde fuera como por dentro no deja de asombrarnos esta iglesia, ya sea por su elevada altura (la tercera más alta de Alemania, elevándose 125 metros), sus bonitas vidrieras, bóvedas, altar o por su órgano histórico.

7. Café Niederegger

Si no viajas en las semanas del mercadillo navideño, también puedes adquirir el preciado mazapán de Lübeck en el Café Niederegger, que se ha convertido en toda una institución en la ciudad hanseática. Fue fundado por el pastelero Johann Georg Niederegger en 1806, quien trajo la fama mundial al establecimiento al lograr numerosos premios.

Además del variado surtido de mazapanes disponibles en este templo del dulce, también es llamativo el Museo del Mazapán de Niederegger, cuya entrada es gratuita y queda en la segunda planta del propio Café Niederegger. El museo explica cómo se cree que se originó el mazapán, recorre la historia de este rico dulce de almendras desde sus orígenes y narra la historia de la propia empresa.

 Seguramente lo más sorprendente sea la colección de doce estatuas de personajes relevantes hechas de mazapán a tamaño real.

8. Patios secretos de Lübeck

La ciudad de Lübeck es famosa por su laberinto medieval de patios históricos (Höfe) y callejones (Gänge), escondidos tras las fachadas de las grandes casas de los mercaderes. Estos sitios surgieron en el siglo XIV debido a la falta de espacio dentro de las murallas, lo que llevó a construir pequeñas viviendas en los patios traseros para trabajadores y marineros.

El comercio floreció en Lübeck y la población creció exponencialmente. El espacio habitable dentro de las murallas de la ciudad ya no era suficiente. Por ello, a principios del siglo XIV comerciantes, emprendedores y otros propietarios  idearon una ingeniosa solución: construyeron casas realmente pequeñas de una sola planta, a menudo sin ventanas, en sus patios traseros.

De los 180 patios originales, hoy se conservan unos 90, muchos de los cuales siguen habitados y cuidados con flores y jardines. La mayoría de ellos están actualmente abiertos al público, por lo que puedes descubrirlos mientras das un paseo por la ciudad.

9. Heiligen Geist Hospital

El Hospital del Espíritu Santo de Lubeca, otra obra maestra del estilo gótico báltico, llama poderosamente la atención del viajero con su preciosa fachada de ladrillo rojo con sus cinco torreones delgados coronados por agujas puntiagudas que sobresalen por encima del tejado. En la parte central destaca un campanario con un viejo reloj, que es un emblema de la ciudad.

Este hospital una de las instituciones sociales más antiguas de Europa y uno de los edificios medievales mejor conservados de todo el país. Fue fundado entre 1227 y 1286 y nació para dar respuesta al ya comentado rápido crecimiento demográfico que tuvo Lübeck, acogiendo a ancianos, enfermos y pobres que carecían de apoyo familiar.

10. Hansemuseum

Para el final nos queda el museo más grande del mundo dedicado a la historia de la Liga Hanseática. Fue inaugurado en 2015 y ofrece una experiencia interactiva que combina escenas históricas recreadas con objetos originales y tecnología moderna. Los elementos históricos originales que se exhiben incluyen documentos, pinturas y monedas de oro y plata del llamado Lübeck Hoard (Tesoro de Lübeck).

La exposición tiene como objetivo informar a los visitantes sobre la historia general de la Liga Hanseática desde su formación hasta su disolución, pero también sobre la economía y las redes comerciales, así como de la vida cotidiana.

    Fotos © coleccionistasdeislas


    Etiquetas: Alemania, Europa, Islas Lacustres

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