12 islas ideales para viajar según el mes de vuestra luna de miel

Esta entrada está especialmente dedicada a aquellos enamorados que habéis decidido dar el gran paso pero aún no tenéis clara la fecha para vuestra boda. También para aquellos de vosotros que os habéis casado pero tuvisteis que aplazar ese viaje soñado.

Voy a proponeros 12 islas, archipiélagos o países insulares que vienen como anillo al dedo (nunca mejor dicho) a cada uno de los 12 meses del año.

Enero

Kauai, naturaleza en estado puro

La primera recomendación es una magnífica isla hawaiana que saltó a la fama por ser el escenario de la película “Parque Jurásico”.

No es de extrañar que se la conozca como la “isla jardín”, puesto que destaca por su intacto verde interior repleto de cascadas, ríos y valles. En ella disfrutaréis de los acantilados de Nā Pali y el Cañón Waimea, auténticas obras de arte de la naturaleza. Además, tendréis la oportunidad de visitar algunas de las playas menos concurridas de Hawái.

Preparaos para una activa luna de miel repleta de aventuras, con espectaculares cielos estrellados y lo más simpático de la isla: sus gallos y gallinas salvajes… ¡hay miles y están por todos los rincones!

¿Por qué Kauai en enero?

Es importante saber que aparte de sus cálidas temperaturas durante todo el año, enero es el segundo mes con menos días de lluvias. Además hay que tener en cuenta algo muy importante, evitaréis cualquier posibilidad de que un huracán os pudiese estropear el viaje.

© coleccionistasdeislas
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Febrero

Venecia, la ciudad de los enamorados

¿Quién no ha oído hablar de la “ciudad de los canales”?

Es un placer cruzar por sus puentes, recorrerlos en góndolas y vaporettos, perderte entre sus calles y descubrir bellos rincones entre plazas y edificios con siglos de historia.

Es difícil encontrar un destino tan elegante y romántico como Venecia, de ahí que sea conocida también como la “ciudad de los enamorados”.

¿Por qué Venecia en febrero?

Entre octubre y enero es muy común el acqua alta, nombre con el que se conoce a las mareas que inundan el archipiélago veneciano. Sin embargo, las probabilidades de que este fenómeno ocurra disminuyen a partir de febrero, mes que coincide con el carnaval, principal motivo para viajar en esta época del año.

Marzo

Japón, cerezos en flor y playas tropicales

¿Tenéis la posibilidad de disfrutar de un mes entero para vuestra luna de miel entre marzo y abril? Si es así, no lo dudéis, Japón es un destino perfecto por varias razones.

¿Por qué Japón en marzo?

Aparte de su rica gastronomía, tradiciones milenarias y la belleza de sus paisajes y ciudades, la guinda del pastel llega a finales de marzo con el hanami, la tradición de contemplar la floración de los cerezos en flor o sakura. Este auténtico espectáculo anual de la naturaleza varía en fechas según la latitud y altitud del lugar, pudiendo incluso alargarse hasta finales de abril.

Esta época es además muy aconsejable para una visita a los Alpes japoneses, dado que coincide con las últimas nieves del Parque de los Monos de Jigokudani, donde os esperarán macacos remojados en baños termales.

Si sois playeros, mi recomendación es redondear este viaje con las islas Kerama, un paraíso que goza de un clima muy cálido entre marzo y abril.

© coleccionistasdeislas
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Abril

Bora Bora y playas de arena rosa

¿Quién de vosotros no ha oído hablar de Bora Bora?

Al atolón más deseado y fotografiado de todo el mundo le he buscado una pareja ideal para vuestro viaje de novios: el atolón Tikehau. Este pequeño desconocido, que alberga otra gran laguna circular rodeada de playas de arena rosa, es uno de los 78 atolones e islas del archipiélago Tuamotu, también situado en la Polinesia Francesa.

¿Por qué en abril?

Bora Bora tiene 2 estaciones bien diferenciadas: la húmeda, que va de diciembre a marzo, y la seca, de mayo a octubre. Por ello, en abril vais a encontrar menos turistas, precios muy atractivos y un clima agradable.

Mayo

Jeju, la isla coreana del amor

¿Sabías que Jeju es desde hace décadas el destino principal de viaje de novios para los surcoreanos?

Fue apodada como el “Hawái de Corea”, además de designada una de las 7 maravillas naturales del mundo en 2011, por su clima subtropical, origen volcánico, exuberante vegetación, cascadas y playas.

Aparte de su sobresaliente naturaleza, en esta isla encontraréis numerosos Dol Hareubangs (grandes estatuas de roca alargadas en forma de setas, que ofrecen protección y fertilidad).

No os perdáis uno de los parques temáticos más originales del mundo: el Jeju Loveland, que incluye 140 esculturas de humanos en diferentes posturas sexuales.

¿Por qué en mayo?

Mayo es un mes con una temperatura muy agradable (superior a 20 grados), además visitaréis la isla justo antes de las abundantes lluvias veraniegas.

© pixabay
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Junio

Safari y playas de Zanzíbar

Posiblemente una de las mejores propuestas para los amantes de la naturaleza sea combinar los mejores parques nacionales de Tanzania con las islas de Zanzíbar. Tendréis la oportunidad de disfrutar de la fauna que habita en el inmenso Serengueti, del Kilimanjaro o del cráter del Ngorongoro, y por otro lado podréis relajaros en las paradisiacas islas de Zanzíbar con sus playas infinitas.

¿Por qué viajar en Junio?

El invierno (de junio a agosto) es la época ideal. De hecho, tras largos meses de lluvias, éstas cesan a partir de junio, coincidiendo con el período en el que los rebaños del Corredor Occidental del Serengueti intentan cruzar el río Grumeti, mientras los cocodrilos los acechan en sus aguas.

Lo mismo ocurre con Zanzíbar. La humedad y el calor extremo llegan a su fin en mayo ,y junio comienza con un clima seco y temperaturas más suaves.

Julio

Maldivas con mar de estrellas

No podía faltar Maldivas para una luna de miel. Tenéis nada menos que 1196 islas donde elegir en una cadena de 26 atolones, distribuidas a lo largo del océano Índico.

De todas ellas, la que pondrá la magia a vuestro viaje es Vaadhoo, una isla donde se encuentra posiblemente la playa con las mejores condiciones del mundo para maravillarte con el fenómeno de bioluminiscencia.

¿Por qué en julio?

Julio es un buen mes para daros un chapuzón luminiscente, ya que entre los meses de junio y octubre es cuando se acumula una mayor cantidad de ejemplares de plancton luminoso, aunque ciertamente es impredecible. La parte negativa del verano es que registra una gran cantidad de lluvias, aunque no demasiado alta en julio (quinto mes menos lluvioso del año).

 

Agosto

Santo Tomé y Príncipe, una casa árbol en las islas del cacao

Viajar a este desconocido archipiélago africano, situado en el Golfo de Guinea, es uno de los planes más originales que podéis hacer. De nuevo aconsejo un lugar donde prima la naturaleza salvaje: desde montañas de pan de azúcar, playas salvajes, densos bosques y cacao. Aunque hoy día su producción no es la de aquel entonces, Santo Tomé llegó a ser el mayor productor de cacao a principios del siglo XX.

Una bonita propuesta de alojamiento en Santo Tomé es esta casa árbol.

¿Por qué en agosto?

La mejor época para viajar abarca desde junio hasta septiembre, con ausencia de precipitaciones y ligero descenso de las temperaturas.

© Chuck Moravec / wikimedia
© Chuck Moravec / wikimedia

Septiembre

Santorini, una isla muy fotogénica

Esta isla griega es de las más deseadas para el primer viaje de recién casados, y tiene varias razones para ello: en primer lugar posee una orografía única, que nos brinda unas vistas y atardeceres de película. Si bien posee un privilegiado relieve, su belleza es realzada por sus pueblos blancos e iglesias típicas, rematadas con sus cúpulas azules. Mi consejo es que reservéis varios días para Santorini, para relajaros en sus playas de gran belleza, navegar por su caldera y realizar rutas muy interesantes, como la de la Roca Skaros.

Además como experiencia divertida, os animo a asistir al espectáculo “Mi Gran Boda Griega”.

¿Por qué en septiembre?

La parte negativa de Santorini es que suele estar abarrotada de turistas entre julio y agosto. Por ello, viajar entre mayo y junio puede ser más cómodo, o bien entre septiembre y octubre, meses con menos visitantes y con un tiempo muy agradable.

Si tenéis días suficientes, en los alrededores de Santorini hay muchas islas, como Folegandros, que merecen la pena explorar.

© coleccionistasdeislas
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Octubre

Aurora boreales en Islandia

¿Por qué no un destino nevado? Para aquellos de vosotros que buscáis paisajes invernales, Islandia no defrauda. Este país tiene grandes atractivos que no podéis dejar pasar así que os ruego programar 2 o 3 semanas, porque la isla lo merece. Géiseres, cascadas, más cascadas, largas caminatas, fiordos, glaciares, ballenas, focas, tríos de ovejas y un sinfín de caballos islandeses.

¿Qué mejor que ver auroras boreales mientras os relajáis con una cerveza en sus baños termales? Sin duda sería el colofón soñado a este viaje.

¿Por qué en octubre?

Es un mes muy propicio para viajar a este país, debido a que las probabilidades de ver auroras boreales ya empiezan a ser bastante altas. Además, las temperaturas no son muy extremas, con nevadas ocasionales.

© pixabay
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Noviembre

Islas de Tailandia y festival Loi Krathong

Hasta la pandemia, Tailandia ha sido uno de los países que más ha crecido en los últimos años en número de turistas anuales, pasando de 15,9 millones en 2011 a los 38,2 millones en 2019. Este país es uno de los más completos en la actualidad, principalmente gracias a su amplio abanico de oferta cultural y a la belleza de sus playas.

En Siam, como se llamaba antiguamente, tenemos islas ideales para celebrar una luna de miel de ensueño, como las Phi Phi, Phuket, Koh Lanta o Koh Samui.

¿Por qué en noviembre?

Generalmente en este mes suele celebrarse, a lo largo de todo el país, este fantástico evento anual llamado Loi Krathong, que podéis conocer en el siguiente video.

Diciembre

Little Peter Oasis, el lujo de la exclusividad

Para el último mes del año os traigo la isla Little Peter Oasis, una propuesta diferente. Se trata de un impresionante cayo privado de Belice. Si no lo conocéis os recomiendo echarle un vistazo a esta entrevista que mantuve con su responsable.

¡Este lugar es una pasada!

Islas para disfrutar de las auroras polares

Con la llegada del otoño aumentan las probabilidades de ver uno de los fenómenos de luminiscencia que nos regala la naturaleza más espectaculares y deseados por todos nosotros, las auroras polares. Éstas son conocidas como auroras boreales en el hemisferio norte y auroras australes, en el hemisferio sur.

Solo unas zonas ubicadas en una estrecha franja, cercana a los polos, tienen reservado tal privilegio. Para la mayoría de nosotros, solo nos queda disfrutar de los numerosos videos y fotos que tenemos a nuestro alcance en la Red, mientras soñamos con poder visitar uno de estos sitios alguna vez en la vida y, con suerte, ser testigo de este mágico acontecimiento que nos proporcione una experiencia única.

Mitos y leyendas

Las auroras siempre han dado pie a todo tipo de mitos y leyendas. Nuestros antepasados creían ver en ellas dragones, serpientes voladoras, puentes de fuego construidos por los dioses o espíritus danzando.

Por otro lado, en el pueblo sami existe la leyenda de un zorro, con el que soñaban muchos cazadores, ya que atraía riqueza. Se dice que este animal mitológico atraviesa las mesetas árticas, mientras golpea con su cola en la nieve, provocando las chispas que hacen posible la aparición de las auroras.

¿En qué islas podemos ver las auroras polares?

Se pueden divisar en aquellos lugares que se encuentran a lo largo del “óvalo de las auroras”, una  franja que rodea tanto el polo norte como el polo sur, donde, por extraño que parezca, la visibilidad es mucho más alta que en los propios polos. Por ello he elegido una serie de islas que se encuentran en el interior de estas líneas imaginarias.

Auroras Boreales

Groenlandia, Dinamarca

Comenzamos por la isla más grande del mundo, que refleja lo anteriormente comentado, ya que aquí es mejor la visibilidad de auroras en la parte sur de la isla, la más alejada del polo norte.

Por su situación y escasa contaminación lumínica, es un excepcional lugar para disfrutar de este fenómeno.

Cuándo ir: desde mediados de agosto hasta abril

© Nick Russill / flickr

Isla de Baffin, Canadá

Nos vamos a esta isla canadiense, otra de las más grandes del mundo. Ubicada ligeramente al norte del cinturón de auroras. De nuevo nos tendremos que desplazar al sur para ver esta danza de colores.

Iqaluit, una pequeña localidad y principal población al sur de la isla, es una excelente localización, eso sí, solo apta para valientes ya que esta isla canadiense sufre el vórtice polar, siendo después de Siberia uno de los puntos más fríos del planeta.

Cuándo ir: desde septiembre hasta abril

Islandia

Cruzamos el océano Atlántico para llegar a Islandia, que junto con el norte de Escandinavia, goza de la mejor ubicación en Europa. Con la ventaja añadida de que el clima islandés es ligeramente más benévolo en invierno.

Islandia, al igual que sus islas Vestman, son una estupenda elección en todo viaje a la caza de auroras, donde estaremos rodeados de volcanes y géiseres.

¿Qué mejor plan qué contemplarlas en uno de sus baños termales al aire libre?

Cuándo ir: finales de agosto hasta abril

© Victor Montol / flickr

Islas Feroe, Dinamarca

Menos de 500km separan Islandia de estas remotas islas, que pertenecen a Dinamarca.

Muchos de nosotros probablemente no asociemos las auroras con estas islas, pero lo cierto es que, además de su extraordinaria belleza natural, son otro destino muy propicio para ello.

Cuándo ir: desde septiembre hasta abril

Islas Shetland, Reino Unido

Nos desplazamos 200 km al sureste, hasta las desconocidas islas Shetland. Tienen la particularidad de ser el archipiélago más septentrional del Reino Unido, y a su vez son las islas más meridionales de esta entrada donde poder ver aurora boreales.

El mayor inconveniente, al igual que en muchas partes del Reino Unido, es la continua nubosidad en sus cielos, por lo que debemos ser pacientes.

Cuándo ir: desde septiembre hasta abril

© Keane Beamish / flickr

Islas Lofoten, Noruega

¿Recuerdas aquel famoso estadio de fútbol ubicado en estas islas?

En las Lofoten emergen escarpadas montañas desde el mar convirtiéndose en, además de uno de los parajes más espectaculares de toda Noruega, uno de los mejores lugares del mundo para ver auroras.

Cuándo ir: desde septiembre hasta abril

© pixabay

En cualquiera de las 3318 islas del Lago Inari, Finlandia

Las cifras de este lago son enormes, ya que alberga 3318 islas en una extensión total de 1040,28km², siendo uno de los más grandes de Europa.

Esta zona de Laponia, de gran tradición navideña, cuenta con una amplia y variada oferta alojativa que incluye hoteles, cabañas de troncos, e incluso la posibilidad de alojarte en iglús.

Cuándo ir: desde mediados de agosto hasta abril

Auroras Australes

Isla Grande de Tierra del Fuego , Argentina y Chile

Si queremos ver auroras australes en América, tenemos que desplazarnos muy lejos, hasta esta isla compartida por Chile y Argentina, donde se encuentra la localidad de Ushuaia, conocida como “el fin del mundo” por su cercanía a la Antártida.

No obstante, las duras condiciones climatológicas de esta zona hacen aconsejable dedicarle algunos días para tener opciones de éxito.

Cuándo ir: desde marzo a septiembre

Isla Stewart e isla Sur, Nueva Zelanda

En Nueva Zelanda tenemos las mayores probabilidades de ver auroras australes de toda Oceanía. Por su cercanía al polo sur, la isla Stewart es el mejor lugar, de hecho la traducción del lenguaje maorí  literal del nombre del Parque Nacional Rakiura es “tierra de los cielos brillantes”.

También tenemos gran visibilidad en la isla Sur, donde la aurora nos deja sorprendentes momentos como el registrado en esta fabulosa instantánea tomada en el lago Ellesmere, cerca de la ciudad de Christchurch.

Cuándo ir: desde marzo a septiembre

© Ben / flickr

Tasmania, Australia

Por último, si hay un lugar idóneo en Australia para presenciar las “luces del Sur”, ese no es otro que la isla de Tasmania, otro privilegiado paraíso de la naturaleza que además puede presumir del mejor clima de todos los lugares comentados en esta entrada, con inviernos templados, que raramente sufren heladas.

Cuándo ir: desde marzo a septiembre

© Jamen Percy / wikimedia

Y tú… ¿has logrado presenciar ya este espectacular fenómeno natural?

10 lugares (en islas) imprescindibles para disfrutar del otoño

Este pasado 22 de septiembre comenzó el otoño en el hemisferio norte, y como cada año el verde dará paso a otros colores, que van a ir poco a poco adquiriendo protagonismo.  En breve, en el paisaje predominarán tonos que van desde el amarillo, el marrón, el naranja hasta el rojo.

¿Qué islas brillan en otoño?

Por suerte, muchas de las postales otoñales más famosas del mundo las encontramos también en islas repartidas por todo el planeta.

A continuación, 10 lugares isleños que relucen en esta estación del año:

HONSHU (Japón)

Comenzamos este recorrido otoñal en Honshu, la isla principal de Japón, aunque realmente en cualquier rincón de este país se vive con gran pasión la llegada del kōyō.

Al igual que ocurre en la primavera, generalmente con el florecimiento de los cerezos, es muy popular salir a contemplar los colores de esta estación tan especial en el país nipón. A esta costumbre se le llama “momijigari”, que literalmente significa “caza de hojas otoñales”.

He elegido Arashiyama, en Kioto, ya que aparte de ser el bosque de bambú más conocido, es también uno de los iconos otoñales del país.

Pese a que ya en el mes de septiembre se puede apreciar los colores del otoño en latitudes más septentrionales, como en la isla de Hokkaido, es a partir de mediados de octubre cuando podremos disfrutarlo en Honshu.

© Takeshi Kuboki / flickr

NAMISEOM (Corea del Sur)

Nos trasladamos ahora muy cerca de Japón, a Corea, otro país donde sus ciudadanos se vuelcan con numerosas actividades acompañadas por un clima bastante propicio en este periodo del año. Tanto es así que hay un dicho coreano que hace referencia a ello,»el otoño es la estación en que el cielo es alto y los caballos engordan».

Uno de los mejores lugares en Corea del Sur que debemos visitar, entre septiembre y noviembre, es la isla Namiseom, conocida también como Nami. Esta isla es la más visitada del país y su origen es un tanto curioso, ya que no es una isla natural, puesto que surgió al construir una presa en la zona.

Gracias a esta construcción, la isla Nami es una buena excusa para viajar a Corea en otoño.

©Atibordee Kongprepan/flickr

TAIWÁN

Taiwán tiene mucho encanto, tanto que los portugueses la llamaron Formosa a esta montañosa y boscosa isla. A pesar de su latitud y clima tropical, gracias a su altitud media, es posible contemplar la belleza del otoño en varios puntos de la isla.

Uno de ellos es el pintoresco bosque de Alishan, aunque en este caso, debido a la latitud de Taiwán, la llegada del otoño se retrasa en este paraje, siendo diciembre el mes más indicado para visitarlo.

© pixabay

ISLA DE BLED (Eslovenia)

De Asia nos vamos a Europa, al lago Bled, todo un símbolo esloveno. En esta pequeña isla, tan solo hay espacio para la iglesia de la Asunción de María, desde donde tenemos unas fabulosas vistas al lago que le rodea, el extenso bosque que llega hasta la orilla, y las altas montañas del fondo.

© pikpik

ISLA DE GRAN BRETAÑA (Reino Unido)

La isla de Gran Bretaña cuenta con cientos de lugares excepcionales para disfrutar del otoño y uno de ellos se trata del bosque de Dean.

Situado en Inglaterra y a pocos kilómetros de Gales, este bosque es uno de los más antiguos del país. En él predomina el roble, siendo también muy común el castaño y el haya.

© Eric Soons / geograph.org.uk

ISLANDIA

El otoño islandés es el más madrugador de esta entrada, ya que comenzó a finales de agosto, no obstante es una estación bastante breve en estas latitudes ya que para finales de octubre el invierno ya hace acto de presencia en esta gran isla volcánica.

En esta época otoñal me sorprendió gratamente la zona del lago Myvatn y en particular el área de Dimmuborgir, con unas bonitas formaciones rocosas producto de la actividad volcánica.

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LA PALMA (España)

En esta isla, conocida popularmente como “la Isla Bonita”, se encuentra uno de los paisajes otoñales más famosos de toda España, el bosque de los Tilos, que alberga una de las muestras más importantes de laurisilva del archipiélago canario.

Esta reserva natural es un lugar perfecto para amantes del senderismo,  con rutas de gran belleza que incluyen majestuosos miradores y una sorprendente cascada.

© coleccionistasdeislas

MANHATTAN (Estados Unidos)

Al pensar en una isla de Estados Unidos en otoño, es inevitable que Manhattan sea la primera opción que se me pase por la cabeza.

Central Park y los mercados navideños son dos de los principales atractivos para que noviembre sea un mes ideal para visitar Manhattan.

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Y por último tenemos 2 destinos en el hemisferio sur, aunque tendremos que esperar a marzo para poder disfrutarlos

ISLA GRANDE DE TIERRA DEL FUEGO (Argentina y Chile)

Al sur del continente americano, más allá del Estrecho de Magallanes, nos encontramos esta isla compartida por Argentina y Chile. Aquí el otoño es una época muy propicia para visitarla, ya que comienza a aminorar su marcha el viento sudoeste, que azota fuertemente la isla desde agosto hasta marzo.

En Ushuaia, que durante mucho tiempo ha sido la ciudad más austral del mundo, el paisaje se tiñe de rojo y amarillo antes de la llegada de las primeras nieves.

ISLA SUR (Nueva Zelanda)

Terminamos este viaje otoñal en Oceanía, en la isla más meridional de las dos principales de Nueva Zelanda, la isla Sur.

Aproximadamente en la parte central y muy cerca de los Alpes del Sur, se localiza el lago Tékapo, que si bien es un magnifico lugar para cada estación del año, a partir de marzo su orilla se tiñe de unos tonos amarillentos, que hacen de este lugar, un imprescindible en toda ruta neozelandesa.

© pixabay

¿Qué otras islas añadirías a esta lista?

Islas y animales, aquí mandan ellos

Estos días de confinamiento estamos viendo imágenes inéditas en los medios de cómo los animales están tomando las calles, esto está sucediendo a lo largo de todo el planeta.

En el mundo hay una serie de islas habitadas casi en exclusiva por ciertas especies de animales, y otras donde los humanos son una minoría.

En esta entrada vamos a conocer islas muy peculiares. Comenzamos nuestro viaje:

Cayo Big Major – Bahamas

Iniciamos nuestro recorrido en Cayo Big Major, una de las 360 islas del alargado archipiélago Exuma, en las Bahamas.

¿Te imaginas ahora mismo tomando el sol en playas de arenas blancas del Caribe y nadando en aguas turquesas? así son los 365 días del año de un grupo de cerdos que encontraron su particular paraíso en esta isla.

¿Cómo llegaron aquí?

No está claro, se dice que fueron abandonados por marineros que querían cocinarlos a su regreso, que escaparon de un islote cercano, quizás fueron supervivientes de un naufragio o simplemente como un plan para atraer al turismo, lo cierto es que se han convertido en grandes nadadores.

© cdorobek / flickr

Isla Renaissance – Paises Bajos

Seguimos en el Caribe, atravesamos casi 1500km de norte a sur para llegar a isla Renaissance, una pequeña y estrecha isla situada a solo 300 metros de la isla principal de Aruba, un pequeño territorio dependiente de los Países Bajos.

Esta isla privada es famosa por un grupo de flamencos que se pasean por Flamingo Beach, la playa principal.

Solo pueden acceder a la isla los clientes del Renaissance Aruba Resort & Casino, y aquellos que elijan la opción de contratar el day pass.

Isla Magdalena – Chile

Dejamos el Caribe y nos vamos a un clima opuesto, a la Patagonia chilena. Aunque hay varias islas habitadas por colonias de pingüinos exclusivamente alrededor de todo el mundo, aquí en la isla Magdalena  localizamos una de las más famosas y visitadas.

En mi viaje a Chile tuve la suerte de poder contemplar esta pequeña isla con miles de pingüinos (dicen que en esta colonia se puede llegar a ver hasta 170 000).

Las excursiones solo permiten realizar un circuito circular en un máximo de 1 hora, una pena porque seguramente hubiésemos estado el día entero contemplándolos.

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Kauai – Estados Unidos

Viajamos hasta Kauai, una de las 8 principales islas de Hawái. Kauai es una preciosa y no tan conocida isla que adquirió cierta notoriedad con el rodaje de la película Parque Jurásico.

En Kauai obviamente no hay dinosaurios, pero si podemos ver pollos salvajes por todas partes: en las playas, montañas, cruzando carreteras, aparcamientos, a la salida de restaurantes, parques, incluso te reciben o te despiden en el aeropuerto. Como puedes imaginarte, la única parte negativa de Kauai, en mi caso, fue lograr conciliar el sueño después de la salida del sol.

Se cree que el motivo de esta numerosa población de pollos es debido al huracán Iniki que arrasó Kauai en 1992, lo que propició que varios ejemplares se escapasen de una granja destruida.

© Christopher / wikimedia

Isla María – Australia

Nos vamos a Australia, de donde son las 3 próximas islas habitadas por animales muy curiosos. La primera de ellas es la isla María, una pequeña isla de 115km² que se sitúa a solo 4 km de la costa este de la isla de Tasmania, en la parte más meridional de Australia.

Esta isla es uno de los pocos lugares del mundo donde habita el wombat, un marsupial que mide alrededor de 1 metro y suele pesar entre 25 y 55 kilos.

Un dato muy curioso sobre esta especie es que sus heces son cúbicas, algo inusual en el mundo animal y que les permite marcar sus madrigueras y comunicarse con otros wombats.

© JJ Harrison / wikimedia

Isla Rottnest – Australia

Nuestra próxima escala nos lleva a la isla Rottnest, 18km al oeste de Perth.

El nombre de Rottnest procede de un explorador holandés que descubrió la isla en 1696. Éste la llamó “Rattennest” , que en neerlandés significa “nido de ratas”, al ver la numerosa población que había de un habitante muy singular, el quokka, un pequeño canguro del que dicen que es el animal más feliz del mundo por su carácter amable y sociable y su cara sonriente. Actualmente alrededor de 10 000 ejemplares habitan esta pequeña isla de 17,6 km².

Hoy día, junto a otros enclaves como la isla Navidad (la siguiente en esta lista) está siendo usada como isla de cuarentena.

© Lucas Tan / flickr

Isla de Navidad – Australia

2000 km al noroeste de Perth y en las cercanías de las costas de Indonesia se encuentra la remota isla de Navidad.

Junto con las islas Cocos son los únicos lugares del mundo donde vive el cangrejo rojo. En Isla Navidad se estima que su población total es de 120 millones.

Con la llegada de la época de lluvias, estos 120 millones de cangrejos realizan cada año una de las migraciones más espectaculares al trasladarse desde el bosque tropical hasta la costa para poder reproducirse.

¡Auténticas mareas rojas!

Komodo – Indonesia

Llegamos a Indonesia, a la isla de Komodo donde habitan los lagartos más grandes del mundo,  los dragones de Komodo.

Como ya vimos en esta entrada sobre el dragón de Komodo, no es la única isla donde poder observar esta especie en peligro de extinción, ni la que tiene más ejemplares (actualmente 1700), pero sí es la isla que más visitantes recibe al año.

© pixabay

Miyajima – Japón

Volamos desde Indonesia hasta Japón. Aquí encontramos la preciosa isla de Miyajima, uno de los puntos turísticos más visitados del país nipón por sus templos y ciervos.

Nada más llegar a la isla me encontré rodeado de ciervos sica, un ciervo que podemos encontrar también en Nara, otro de los lugares más visitados del país. Se calcula que en Miyajima hay más de 1000 venados que deambulan libremente por sus calles.

Estos animales están protegidos por ley, de hecho en la religión sintoísta se les considera mensajeros de los dioses, así que no es de extrañar que hasta el siglo XVII matar a uno de ellos fuese duramente castigado con pena de muerte.

© coleccionistasdeislas

Okunoshima – Japón

A menos de 100 km de Miyajima está Okunoshima, una isla de 4 km de perímetro, conocida como la isla de los conejos.

Esta isla tiene un oscuro pasado ya que su aislada situación propició el desarrollo de armas químicas: gas mostaza y gas lacrimógeno. Tal era el secretismo que la isla fue borrada durante años de los mapas.

Actualmente hay un Museo del Gas Venenoso y una gran población de conejos concentrados en esta isla que atrae a los turistas. Está totalmente prohibido acceder a la isla con perros o gatos.

© Brian Shamblen / flickr

Isla de Lambay – Irlanda

Llegamos a Irlanda, a la isla de Lambay, situada frente a la costa norte de Dublín. Con tan solo 2,5km², esta isla es la más grande de la costa oriental irlandesa y hogar de ualabís, otros pequeños marsupiales originarios de Australia.

¿Cómo llegaron a esta isla irlandesa?

La isla de Lambay fue adquirida por una familia de banqueros en el año 1905, que introdujo varias especies exóticas. Sin embargo los ualabís son los únicos que han logrado resistir los duros inviernos irlandeses.

© Tboardman75 / wikimedia

Islas Vestman – Islandia

Más de 1350 km al norte de Lambay llegamos a las Islas Vestman, nuestro final de trayecto.

En estas espectaculares islas, (aquí puedes conocer más sobre las Vestman) se encuentra la mayor población de frailecillos del mundo.

© coleccionistasdeislas

En este viaje hemos visitado varias islas, pero hay muchas más que veremos en otra próxima aventura.

 

Las islas con los estadios de fútbol más impresionantes

Hellandsøya (Noruega)

Henningsvaer Stadion

Se localiza en Henningsvaer, un pequeño pueblo en las islas Lofoten. Esta localidad noruega situada por encima del círculo polar ártico. Se concentra en 2 islas principales, unidas por un puente: Heimøya y Hellandsøya, la isla donde queda esta maravilla de estadio.

El campo de fútbol se usa solo para partidos de fútbol amateur, de hecho no tiene gradas, en lugar de ello hay bastidores para el secado del mejor bacalao del mundo, el skrei.

Trogir (Croacia)

Igralište Batarija

Trogir es un lugar imperdible en Croacia, parece increíble encontrarte en una pequeña isla de 1 km² con un precioso centro histórico, que ocupa casi su totalidad,  donde hay palacios y varias iglesias.

Lo más sorprendente es que en este pequeño espacio también hay un estadio de fútbol, el Igralište Batarija, que  tiene al Castillo del Camarlengo justo detrás y la Torre de San Marcos al norte. Este escenario es la fortaleza inexpugnable del HNK Trogir, un modesto club que llegó a militar años atrás en la segunda división croata. No queda más espacio en la isla.

Eysturoy (Dinamarca)

Á Mølini

Las islas Feroe merecen una entrada aparte ya que en este archipiélago danés hay muchos estadios que bien podrían estar en esta lista.

El  Á Mølini, hoy convertido en camping, es el elegido por su importancia en el pasado y espectacular emplazamiento. Este antiguo estadio con capacidad para 600 espectadores tenía la particularidad de que su acceso tenía que ser a través de pequeñas embarcaciones, debido a que 2 de sus costados daban al mar y los otros 2 directamente a la montaña.

Construido en 1942, el otrora estadio nacional de las islas Feroe, albergó partidos de la selección hasta 1990, año en que la UEFA les exigió el traslado a un estadio con mayor aforo.

Heimaey (Islandia)

Hásteinsvöllur

Heimaey es una pequeña isla (13km²) que tiene el estadio más bonito de Islandia y un gran club nacional, el ÍBV Vestmannæyjar, ganador de 3 ligas y 5 copas islandesas.

Asiduo de competiciones europeas, clubes como el Borussia Mönchengladbach, Stuttgart o Estrella Roja han jugado en este bello escenario situado a los pies de Heimaklettur, el punto más alto de la isla.

Singapur

The Float at Marina Bay

© Balou46 / wikimedia

Si hablamos de islas y estadios, no puede faltar este original y peculiar estadio flotante de la Marina Bay de Singapur.

Construido para albergar los desfiles del Día Nacional de Singapur, mientras se construía el nuevo Estadio Nacional de Singapur, fue escenario de las ceremonias de los Juegos Olimpicos de la Juventud en 2010 y su tribuna se utiliza para la cita anual de F1.

Lamentablemente este estadio será demolido  y sustituido en los próximos años por un gran complejo multiusos (¡para alivio de recogepelotas!).

Ammassalik (Dinamarca)

Campo de Fútbol de Tasiilaq

© Zeev Lieber / wikimedia

La isla de Ammassalik se sitúa al sureste de la isla de Groenlandia. Con 778 km² es una de las islas más grandes de Dinamarca.

El único campo de esta entrada que no es de césped, organiza cada año en julio un importante torneo local. Todo un lujo para el espectador con esas vistas espectaculares al fiordo de Ammassalik.

La Palma (España)

Estadio Silvestre Carrillo

© lapalmaimagenes

Para los 2 últimos puestos dejo a 2 clubes de las Islas Canarias que juegan en entornos privilegiados. El primero de ellos nos lleva a La Palma, la conocida como la “isla bonita” es la isla donde se localiza uno de los estadios más sorprendentes de España, el Silvestre Carrillo.

Este estadio construido sobre el techo de un edificio de oficinas en el cauce del Barranco de Los Dolores, debe su nombre al socio que ayudó con la cesión de los terrenos. En este extraordinario escenario la mayoría de público se concentra en los fondos para ver a un clásico de la segunda división B española, el Club Deportivo Mensajero.

Lanzarote (España)

Estadio Municipal de Yaiza

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El último de los escenarios nos lleva a Lanzarote, una de las islas más singulares del mundo. En ella encontramos el increíble Parque Nacional de Timanfaya, que concentra una gran cantidad de volcanes dando como resultado un auténtico paisaje lunar.

Precisamente junto a este mar de lava y volcanes localizamos al también conocido como el Municipal la Cinta de Yaiza, por su ubicación próxima a la Montaña La Cinta. En este recinto juega sus partidos el Unión Sur Yaiza, un modesto club canario que ha peleado en los últimos años por el ascenso a la segunda división B.

 

Foto de la portada © piqsels

Kvernufoss, la cascada secreta de Islandia

Islandia, una de mis islas preferidas, es un destino que no deja de asombrarte durante el recorrido por la Ring Road.

En todo viaje siempre hay un lugar mágico, un lugar de increíble belleza que te sorprende porque no aparece en casi ninguna guía y donde te encuentras tú solo en contacto con la naturaleza, alejado de los grupos de turistas y flashes de cámaras.

La cascada de Kvernufoss es ese lugar en Islandia del que te hablo y lo descubrí a última hora, casi sin quererlo ¡vaya sorpresa!

Resulta muy curioso que este sitio se encuentre tan cerca de Skogafoss (una de las cascadas más impresionantes y famosas de Islandia) y que apenas reciba turistas, de hecho cuando la visité apenas me crucé con 10 aventureros.

Cómo llegar a Kvernufoss

En primer lugar debemos dejar la Ring Road en la salida hacia Skógar.

A 500 metros tenemos el desvío a la izquierda hacia Skogafoss, pero seguimos recto hasta llegar a una zona de hoteles. Aquí, giramos hacia la derecha y continuamos otros 500 metros hasta el Museo Skógar, muy recomendable por cierto. Podemos aparcar aquí o seguir hasta el fondo de la calle y dejar el coche en la explanada donde hay unas banderas y dos almacenes.

 

Para iniciar el sendero, que apenas nos llevará 15 minutos a la cascada, tenemos que caminar en dirección este hasta el final donde llegaremos a una cerca que hay justo detrás del último edificio. Una vez allí, giramos a la izquierda, bordeamos el cercado mientras caminamos al lado de maquinaria de construcción antigua y al final alcanzamos una pequeña escalera que nos permite atravesar la cerca de alambre.

Ahora solo tenemos que continuar hasta que veamos el río. Las vistas por este breve trayecto pegado a la ladera son espectaculares y toca sortear decenas de ovejas a lo largo de nuestro camino… para variar (nótese la ironía).

Una vez nos situamos en la orilla del río solo nos queda girar a la izquierda y continuar hasta el fondo, donde enseguida vemos la impresionante cascada de Kvernufoss, de unos 40 metros de altura. En este punto, las vistas del valle son alucinantes.

Una cascada mágica

El río Kverná vierte sus aguas en Kvernufoss, aguas que tienen su origen en las laderas meridionales del famoso volcán Eyjafjallajokull, sí, el volcán de nombre impronunciable que esparció una nube de ceniza por toda Europa allá por el 2010.

Kvernufoss, a diferencia de muchas cascadas islandesas y al igual que en Seljalandsfoss (de hecho, podría considerarse su hermana pequeña) te permite caminar por su interior, contemplarla y hacer fotos con sus espectaculares vistas desde dentro o una parada para comer y reponer fuerzas, todo ello desde detrás de su cortina de agua.

En mi caso, el día que fui apenas te mojaba, pero es de suponer que en días muy ventosos es imprescindible llevar ropa impermeable.

Las botas de montaña son obligatorias ya que el tramo por el valle es algo complicado y resbaladizo.

Por último, mi consejo: el mediodía es el momento ideal para hacer fotos.

Muchos de vosotros habéis preguntado por esta cascada a través de Instagram, aquí tienes más información sobre Kvernufoss, espero la disfrutes tanto como nosotros lo hicimos.

Fotos © coleccionistasdeislas