Kvernufoss, la cascada secreta de Islandia

Islandia, una de mis islas preferidas, es un destino que no deja de asombrarte durante el recorrido por la Ring Road.

En todo viaje siempre hay un lugar mágico, un lugar de increíble belleza que te sorprende porque no aparece en casi ninguna guía y donde te encuentras tú solo en contacto con la naturaleza, alejado de los grupos de turistas y flashes de cámaras.

La cascada de Kvernufoss es ese lugar en Islandia del que te hablo y lo descubrí a última hora, casi sin quererlo ¡vaya sorpresa!

Resulta muy curioso que este sitio se encuentre tan cerca de Skogafoss (una de las cascadas más impresionantes y famosas de Islandia) y que apenas reciba turistas, de hecho cuando la visité apenas me crucé con 10 aventureros.

Cómo llegar a Kvernufoss

En primer lugar debemos dejar la Ring Road en la salida hacia Skógar.

A 500 metros tenemos el desvío a la izquierda hacia Skogafoss, pero seguimos recto hasta llegar a una zona de hoteles. Aquí, giramos hacia la derecha y continuamos otros 500 metros hasta el Museo Skógar, muy recomendable por cierto. Podemos aparcar aquí o seguir hasta el fondo de la calle y dejar el coche en la explanada donde hay unas banderas y dos almacenes.

 

Para iniciar el sendero, que apenas nos llevará 15 minutos a la cascada, tenemos que caminar en dirección este hasta el final donde llegaremos a una cerca que hay justo detrás del último edificio. Una vez allí, giramos a la izquierda, bordeamos el cercado mientras caminamos al lado de maquinaria de construcción antigua y al final alcanzamos una pequeña escalera que nos permite atravesar la cerca de alambre.

Ahora solo tenemos que continuar hasta que veamos el río. Las vistas por este breve trayecto pegado a la ladera son espectaculares y toca sortear decenas de ovejas a lo largo de nuestro camino… para variar (nótese la ironía).

Una vez nos situamos en la orilla del río solo nos queda girar a la izquierda y continuar hasta el fondo, donde enseguida vemos la impresionante cascada de Kvernufoss, de unos 40 metros de altura. En este punto, las vistas del valle son alucinantes.

Una cascada mágica

El río Kverná vierte sus aguas en Kvernufoss, aguas que tienen su origen en las laderas meridionales del famoso volcán Eyjafjallajokull, sí, el volcán de nombre impronunciable que esparció una nube de ceniza por toda Europa allá por el 2010.

Kvernufoss, a diferencia de muchas cascadas islandesas y al igual que en Seljalandsfoss (de hecho, podría considerarse su hermana pequeña) te permite caminar por su interior, contemplarla y hacer fotos con sus espectaculares vistas desde dentro o una parada para comer y reponer fuerzas, todo ello desde detrás de su cortina de agua.

En mi caso, el día que fui apenas te mojaba, pero es de suponer que en días muy ventosos es imprescindible llevar ropa impermeable.

Las botas de montaña son obligatorias ya que el tramo por el valle es algo complicado y resbaladizo.

Por último, mi consejo: el mediodía es el momento ideal para hacer fotos.

Muchos de vosotros habéis preguntado por esta cascada a través de Instagram, aquí tienes más información sobre Kvernufoss, espero la disfrutes tanto como nosotros lo hicimos.

Fotos © coleccionistasdeislas

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